Los cuidados de un tatuaje nuevo se deciden en los primeros quince días. Pasado ese plazo, lo que haya salido mal ya no se corrige con crema: se corrige con retoque. Esta es la rutina día a día, con lo que hay que hacer y —más importante— lo que no.
Las primeras horas: el vendaje
Al salir del estudio llevarás una de dos cosas:
- Film o vendaje clásico: se retira a las 2-4 horas. No más: debajo se acumula plasma y es un caldo de cultivo.
- Apósito de segunda piel (film adhesivo transpirable): aguanta de 2 a 5 días. Es normal que se acumule un líquido turbio debajo; no es pus, es plasma y tinta. Se retira bajo el agua templada, tirando despacio en paralelo a la piel, nunca en seco.
Si el apósito se despega por un borde o entra agua sucia, quítalo ya y sigue con el método clásico.
Día 1 a 3: lavar y capa fina
Dos o tres veces al día:
- Manos limpias antes de tocar el tatuaje. Siempre.
- Agua templada —ni caliente ni fría— y jabón neutro sin perfume, con la yema de los dedos. Nada de esponjas ni manoplas.
- Secar a toquecitos con papel de cocina desechable. La toalla de casa arrastra y además guarda bacterias.
- Dejar la piel al aire 10 minutos y aplicar una capa muy fina de pomada regeneradora.
Es normal en estos días: enrojecimiento alrededor, calor leve, sensación de quemadura solar y que la ropa manche de tinta. No es normal: dolor que aumenta en vez de bajar, o enrojecimiento que se extiende.
Día 4 a 14: la fase del picor
Empieza la descamación. Saldrán escamas del color del tatuaje y, debajo, la piel se verá apagada y con aspecto lechoso. Es la fase donde más gente estropea su tatuaje, por una razón sencilla: pica mucho.
- No rascar, no arrancar, no frotar. Cada costra que se cae antes de tiempo se lleva pigmento y deja un hueco.
- Si pica, más hidratante o una palmada suave con la mano abierta.
- Cambia la pomada densa por una crema hidratante neutra; cuál elegir lo detallamos en crema para tatuajes según la fase.
- Ropa holgada y de algodón sobre la zona. El roce de una costura es suficiente para arrancar una escama.
Lo prohibido durante las dos primeras semanas
- Piscina, mar, jacuzzi y sauna. Inmersión = infección y pérdida de tinta. Ducha sí, baño no.
- Sol directo. Ni un rato. Sobre un tatuaje en cicatrización el sol quema y decolora.
- Gimnasio intenso si la zona se estira o suda mucho. El sudor y el roce de la máquina son mala combinación.
- Depilar, exfoliar o afeitar la zona.
- Dejar que el animal duerma encima. Más común de lo que parece.
A partir de la semana 3
La superficie ya está cerrada, pero las capas profundas siguen asentándose durante dos o tres meses. El color se ve más nítido cada semana. Aquí entra el cuidado que decide cómo estará dentro de diez años: hidratar a diario y usar SPF 50 siempre que la zona vaya a estar al sol. Lo desarrollamos en tatuajes y sol.
Cuándo es infección y no cicatrización
Consulta con un médico —no con el tatuador ni con internet— si aparece:
- Enrojecimiento que se expande pasados 3-4 días, con líneas rojas hacia fuera.
- Dolor y calor en aumento en lugar de remitir.
- Pus amarillento o verdoso y mal olor.
- Fiebre o malestar general.
- Ampollas y picor intenso localizados en un solo color —típico del rojo—: puede ser alergia al pigmento.
El retoque
Es habitual que haga falta uno, sobre todo en manos, pies, codos y zonas de mucho roce. No se juzga un tatuaje hasta el mes cumplido: antes, lo que ves es piel en obras. Muchos estudios incluyen el primer retoque; conviene preguntarlo al reservar, igual que conviene saber de antemano cuánto cuesta un tatuaje y qué entra en el precio.

